
Parece que la nueva moda es cantar. Hoy por hoy cantamos todos. Ojo, antes también lo hacíamos. De seguro, las duchas fueron siempre un lugar de canto. Pero hoy vamos más allá. Hoy todos nos escuchan. Y sí entonás un poco felicitaciones, pero si sos como el 90% de los que salen a hacer el ridículo... felicitaciones también, ya que vivimos no solo en un mundo generoso, sino también en un país generoso vecino del país más generoso del mundo: Argentina.En Argentina podés ser sordomudo y sin embargo sacar un disco. Así, tenemos ejemplos de mujeres como Iliana Calabró, que nos daba ganas de vomitar cada vez que la escuchábamos cantar. "Daba", porque el oído se acostumbra, y hoy por hoy nos parece una cantante maestra cuando sin querer prendemos la tele e inocentemente ponemos Crónica o los Profesionales de Siempre, y nos topamos con un ser tan extraño como ambiguo: Zulma Lobato. Cuando Zulma Lobato canta y sólo la escuchamos, nos produce tantos sentimientos encontrados que es dificil de definir el desagradable momento que uno tiene que pasar. Pero si aparte de escucharla, la vemos cantar, todos nuestros sentimientos encontrados se nos van por el caño junto a todo lo que comiste, gracias a un placentero espectáculo que nos pone a reír y llorar simultáneamente. Otra ambiguedad.
Después tenemos a las Electro Stars. Las Electro Stars son algo así como cinco modelos que un día fueron tentadas a pegar un par de tonos en una fiesta vip llena de porteños en pedo, y la inminente figuración del símbolo dolar en los ojos de Leandro Ruth. Claro, que cuando se empezaron a "lucir" en los programas, los símbolos de dólar se transformaron en una M16.
Todo eso de la vecina orilla, pero en nuestra orilla (?), tenemos algo... de seguro más atractiva que Zulma Lobato, pero que ha de ser el escupitajo en la cara de seres como Jorge Deneví: Natalia Rosas.
Natalia Rosas llega a la "fama" siendo una de las tantas chicas del Bond del subdesarrollo: Luis Carballo (y cuando digo una de las tantas chicas lo digo por trabajar en el programa, no sean mal pensados...cof cof, ...). De pronto, parece que la chica (de 19 años en ese momento) tuvo algo con Jorge Rama. Poco después comienza una gran historia de farandulismo, Venturimos, Rialismo y patetismo (o podemos resumir las cuatro palabras en la última y perdemos menos tiempo), en donde Natalia viaja a la Argentina, y se comienza a transformar en el deleite mediático del momento.
Luego, en ésta terrible historia llena fama, romances y traiciones, el Crew (!) de Pizza a Carballo opta por darle una patada en el culo, y así provocar el nacimiento de un nuevo ser en Natalia. Así como el renacer del Fénix (?), Natalia Rosas comenzó a hacer quilombo.
Y así, llegamos a la noticia de la semana. Una noticia con aroma a quilombo, y a mierda, claro. Pues sucede que cuando la Argentina vino a decirnos: "el repechaje sigue siendo de ustedes", el peor DT de la historia universal (?) Diego Armando Maradona, compartió una cena con Natalia Rosas y otros porteños importantes (?).
Luego, Natalia Rosas contó que se levantaba mucho de la mesa ella, porque "DIOS" (perdón Dios por usar tu nombre en semejante ser) se tiró un pedo. Sí, como leyó, se tiró un pedo: P-E-D-H (perdón, sin H)-O. Y entonces, ¿qué sucedió? Salió la canción.
Realmente no me voy a poner a buscar códigos html para pegar semejante canción, porque pese a que escucharla me robó el poco buen gusto que tengo (!!), no quiero quitarle el casi nulo buen gusto de ésta página. Además, el traumático shock en el que me encuentro no me gustaría que se trasladara a ustedes (en realidad no encontré un video en youtube porque nadie tuvo el mal gusto de subirlo).
Análisis (un poco nomás, no se asuste) de la canción (o intento de canción):
"Estaba yo muy acomodada, muy estresada..." (¿Por qué nos da letra tan fácilmente?): Natalia Rosas estaba estresada. Bien, creo que hemos captado el insulto a los trabajadores. La señorita Rosas estaba estresada de idear qué quilombo podía inventar para aparecer en la tele. De pronto vio a un petiso regordete con cara de baboso, y que no era Giordano (valga la aclaración), y pensó (perdón, pero no se me ocurrió un sinónimo de pensar que careciera de contenido pensante... o sea..., da igual!): "Ya que me dicen la Wanda Uruguaya... si soy Wanda, hago todo lo que hizo Wanda..." (frase sin completar, no por buen gusto sino porque quiero que el lector piense el final) (!).
"Tomando un café, en un hotel de lujo esperando el pago de un trabajo que realicé!" - Por eso estaba estresada! Porque había trabajado en un hotel de lujo. ¿Qué trabajo puede hacer Natalia Rosas en un hotel de lujo? ¿Le tendería la cama a los jugadores de Argentina? ¿Quitaría el polvo de las habitaciones?
"Una horda de futbolistas se abalanzó, ah! ah!, pero uno de ellos era el Mesías" - Che, que manden éste testimonio al Vaticano, así planean santificarla.
"Nena yo te conozco de otra vida" - No la conocés de otra vida. Conocías a Wanda Nara.
"Un pico me ENCAJÓ!" - Poesía pura señores, poesía pura.
"Un olor re-fuerte invadió este bosque lleno de fantasías que él creó" - Opa! Salió a la luz el contenido metafórico que Natalia aprendió en la escuela el año pasado!
"SE TIRÓ UN PEDO OOOOH, SE LE CAYÓ A DIOS!" - Continuamos con éste contenido poético, en el cual participa un gran coro gritando la frase escrita anteriormente. Ese es el estribillo, el que ha de estar sonando en la cabeza de los que se deleitan con la canción, y el que suena en mi cabeza como un castigo celestial (!!).
Lo único que faltó fue decir que el pedo de Maradona dejó a todos drogados (!).
Dato aparte, y para que vean que todo este intelecto volcado en letra y música no es solo perteneciente a Natalia Rosas, quien la ayudó en la letra fue: Raphael Dufort. Sí, quedó todo dicho con eso, ¿verdad?
Amigos y amigas, ya Natalia está sacando su segundo corte musical que alude a las supuestas macumbas que le hace Mónica Farro. Con suerte tendremos un disco de 10-12 canciones de letras para seguir analizando y repitiendo..., sobre todo, repitiendo del asco.